El fútbol, al igual que la vida, da segundas oportunidades. El caso de Salvador Cabañas, jugador paraguayo que recibió un balazo en la cabeza hace dos años y que volvió a los terrenos de juego con la intención de disputar el mundial con su selección, no es único. Son sonados los casos de aquellos jugadores que vuelven a los terrenos de juego después de haber sufrido problemas en los que se ha visto afectada su salud de forma más o menos graves.
Cada año se puede ver algún futbolista que tiene que abandonar los campos a causa de sus dolencias. La mayoría de estos casos son famosos sobre todo por su gravedad o porque se trata de enfermedades crónicas. Sin embargo, hay algunos jugadores que logran recuperarse de sus enfermedades y lesiones y son capaces de volver a jugar al fútbol al más alto nivel.
Uno de los casos de este tipo más sonados en el fútbol internacional es el del nigeriano Kanú, que en el mejor momento de su carrera sufrió una serie de problemas en la aorta durante su estancia en el Inter de Milán. Kanú consiguió recuperarse de su enfermedad y regresó al fútbol de élite. De hecho participó en el Mundial de Sudáfrica 2010.
Otro jugador, dentro del panorama futbolístico nacional, que sufrió una
dolencia cardiaca que le obligó a estar un año alejado de toda
actividad deportiva es el malaguista Sergio Sánchez, que se perdió el año 2010 entero.
También es conocido el caso de Cech, portero del Chelsea, que se rompió el craneo tras chocar contra la rodilla de un rival, durante un partido ante el Reading. Quien por aquel entonces era su entrenador, José Mourinho, dijo: "El choque fue una desgracia. Tiene la suerte de seguir vivo".
Las consecuencias del golpe podrían haber sido peores pero, a día de
hoy, el checo sigue defendiendo a un buen nivel la portería del Chelsea.
Otro de los grandes enemigos de los futbolistas son los accidentes de tráfico. A dos conocidos por la afición española, Pernía y a Albiol, ir en coche pudo haberles costado la vida. Pernía se fracturó la clavícula, la quinta vertebra y sufrió un neumotorax en el pulmón izquierdo. Albiol chocó con su coche cuando viajaba a Getafe, en el año 2004, y perdió el bazo. Debido a ambos accidentes los dos jugadores tuvieron que permanecer alejados un largo periodo de los terrenos de juego.
Famosos son también los casos de jugadores que sufren una fractura en el transcurso de un partido. Un ejemplo de esto es el caso de Eduardo da Silva que se fracturó tibia y peroné (a la altura del tobillo) en febrero del 2008 ante el Birminghan City. Las imágenes de su lesión dieron la vuelta al mundo. Da Silva, que estuvo casi un año alejado de la competición, juega actualmente en el Shajtar Donetsk de Ucrania. También dieron la vuelta al mundo las imágenes de las lesiones de Cissé. El francés se rompió la tibia y el peroné en las dos piernas,
una de ellas (izquierda) en 2004 con el Liverpool y la otra antes del
Mundial de Alemania 2006. Otro jugador célebre que sufrió una fractura
fue Totti, que se rompió el tobillo el 19 de febrero de 2006 en un partido ante el Empoli. Sin embargo, su lesión le mantuvo "sólo" tres meses fuera de los terrenos.
Los
hay que han conseguido recuperarse y volver a jugar como es el caso de
todos los jugadores mencionados anteriormente. Sin embargo, hay más de
un futbolista que no ha tenido tanta suerte y se ha visto obligado a dejar su carrera como es el caso de César Jiménez, al que Luis Figo lesionó de la rodilla, o de viejos conocidos como Amancio o Gárate que tuvieron que dejar el fútbol debido a sendas infecciones de rodilla.
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